Senderismo en otoño con niños

Con la vuelta al cole llega una de las mejores épocas del año para disfrutar en familia y hacer actividades creativas con los más peques: el otoño.

Senderismo en otoños con niños

El descenso de las temperaturas y la escasez de vacaciones nos permiten descubrir nuevas actividades y hobbies para que nuestros hijos estén activos, al mismo tiempo que experimentan un aprendizaje continuado de manera divertida.

Actividades como la cocina, las manualidades caseras o las rutas de senderismo son ideales para los fines de semana otoñales.

senderismo con niños en otoño

A continuación, os detallamos algunas de las mejores ideas para realizar con nuestros hijos en esa época del año:

Comida divertida

Si comer es para algunos uno de los mayores placeres de la vida, hacerlo de manera equilibrada es un placer doble, además de saludable. Para ello, enseñar a nuestros hijos a comer bien desde que son pequeños se convierte en un factor clave. Sin embargo, esto no es siempre una tarea fácil.

A menudo, los más pequeños rechazan las verduras, la fruta o el pescado. Son alimentos que poseen una gran fuente de nutrientes, siendo, por ello, imprescindibles en su dieta.

No obstante, no se debe tirar la toalla y es importante intentar utilizar nuevas técnicas, por ejemplo, dejarles entrar en la cocina y enseñarles a que nos echen una mano.

El hecho de que ellos también participen en la elaboración de los platos que van a comer, los motivará y eso nos ayudará a que después vean con otros ojos el plato sobre la mesa.

Esta actividad es perfecta, ya que por una parte creamos hábitos alimentarios saludables para nuestros hijos y, por la otra, es una buena manera de hacer frente al otoño: una época en la que comienza a hacer más frío, las lluvias son frecuentes y el número de horas que pasamos dentro de casa es mayor.

Senderismo

Otra de las actividades que podemos hacer con nuestros hijos con la llegada del otoño es el senderismo. De hecho, esta época es una de las mejores del año para practicar esta actividad. Al no haber temperaturas tan elevadas como en verano, no existe apenas riesgo de sufrir los efectos del sol (insolaciones, deshidratación, quemaduras, etc.).

En España existen una multitud de rutas de senderismo que podemos hacer con los más pequeños. De igual manera que ocurría con la cocina, el senderismo es una actividad divertida a la vez que pedagógica. Permite que nuestros hijos hagan deporte además de conocer el medio en el que viven.

De este modo, el senderismo les permitirá entrar en contacto directo con la naturaleza, descubrir la flora y la fauna que los rodea y disfrutar de aire limpio, sin contaminación.

El cine

En los días en los que preferimos quedarnos en casa, el cine puede ser otra muy buena opción. Para que los más pequeños disfruten, podemos idear “salas de cine caseras” creadas por nosotros mismos, despertando así su curiosidad. Para ello, bastará con utilizar un proyector y colgar una sábana de una pared, sobre la que proyectaremos las películas.

El proceso de selección de las mismas es también muy interesante, sobre todo si permitimos a los pequeños participar, ya que eso les ayudará a formar parte de la actividad y a descubrir sus gustos. La decisión final deberá, eso sí, ser tomada por los padres según criterios como la edad de los hijos y el tipo de película.

Las manualidades

Las manualidades son también una de las ideas que nunca falla en las tardes de otoño. Existen un sinfín de posibilidades: desde la papiroflexia, hasta el diseño de figuras con plastilina o barro. Las manualidades son de hecho uno de los mejores hobbies para niños ya que permiten que desenvuelvan su creatividad y realicen acciones que mejoran la habilidad de precisión. Además, todos los miembros de la casa pueden participar: desde los mayores hasta los más pequeños.

Los puzzles

Los puzzles son sin duda uno de esos hobbies que nunca pasan de moda y que consiguen reunir el ingenio y la lógica de toda la familia.

Lo primero que se debe hacer, sobre todo si el puzzle es muy grande, es buscar una parte de la casa poco utilizada para comenzar a poner piezas.

Esto es importante ya que, si no logramos acabar el puzzle en una tarde, podremos dejarlo a medias hasta que volvamos a tener tiempo para continuar. Esto generará una gran expectación en nuestros hijos, pudiendo ver algún día su trabajo finalizado. De otra manera, si devolvemos el puzzle a la caja tras no haber tenido tiempo de acabarlo, podemos desmotivar a nuestros hijos.

¡A buscar setas!

Por último, y aprovechando las particularidades de esta época, el otoño es el momento ideal para realizar paseos con nuestros hijos en busca de setas. Podemos ayudarles a reconocer cuales son comestibles y cuales no. Además, la naturaleza nos ofrecerá una inmensidad de regalos.

Las hojas caídas de los árboles o frutos como las castañas que podremos recoger y utilizar posteriormente en casa para hacer murales, centros de flores secas o manualidades en general.

¿Qué os parecen estas ideas? ¿Se os ocurre alguna más?

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