“Momo” el cuento de nuestras vidas

Cuando era pequeña, este cuento era uno de mis favoritos, podía pasar horas sentada, pensando e imaginando que yo era ella, esa niña que vivía sola en el anfiteatro, que todo el mundo conocía, y con ese don especial: saber escuchar y hacer amigos rápidamente.

Además, me imaginaba qué haría yo en esa hora de tiempo que el Maestro Hora me concedía, esa flor horaria que cada persona lleva en su corazón, y que solo yo, podría utilizar moviendo todo lo que estaba paralizado.

Por aquel entonces no entendía muy bien el concepto de pérdida del tiempo, pensaba inocentemente que el tiempo pasaba y no se desperdiciaba, siempre había algo que hacer, o simplemente, disfrutarlo, dejar que los segundos y minutos siguiesen contando y quedarte inmóvil, respirando, observando y soñando.

Según hemos ido creciendo, aquellos hombres grises del cuento han ido apareciendo, de repente, algunas actividades las consideramos pérdidas de tiempo, tiempo que podría ahorrarse en otras cosas, tiempo que no se debería malgastar en ciertas cosas como por ejemplo, pararse y pensar en las cosas buenas y no tan buenas que nos han sucedido en el día.
Esos hombres grises, nos indican qué tiempo es importante, en qué debemos emplearlo y dónde debemos ahorrar. Un mundo materialista dirigido a llegar a ser alguien o a tener mayor lujo.

¿Pero de verdad queremos esto?
 
¿No tienes la sensación de que cuanto más tiempo ahorras no haciendo algo, en realidad dispones de menos tiempo?. Éste pasa más rápido, no estamos satisfechos y andamos malhumorados constantemente.
Menos tiempo a la familia, a los amigos, crece el consumismo, nos dicen en qué gastar el dinero que hemos ganado invirtiendo tiempo en trabajarlo.
Trabajar y trabajar, consumir, y no perder el tiempo, pensando que el día de mañana, todo ese tiempo ahorrado hasta entonces podrás disfrutarlo…. ¿estás seguro? piénsalo bien, dedica unos minutos a pararte y a perder ese tiempo, si lo quieres ver así, y  piensa y valora, si realmente, estás administrando bien ese tiempo.
Medita qué cosas son las que valen la pena en la vida, piensa en que si no las haces ahora, no habrá otro momento, quizás mañana sea demasiado tarde, quizás mañana ya no te quede tiempo de disfrutar de nada ni nadie, quizás mañana, ya no quede tiempo.
El tiempo es solo tuyo, tu decides qué hacer con el, no dejes que ningún hombre gris te lo condicione. Lo importante en esta vida es ser feliz, en hacer feliz  a los demás y en disfrutar, sin pensar si lo que estás haciendo es una pérdida de tiempo.

Los niños tiene juguetes, cuentos, no les falta de nada, o ¿quizás si? quizás les falta que sus padres jueguen más con ellos, que se tumben en la cama con ellos  a leerles esos cuentos, a hablar y conversar sobre cómo ha ido el día, a hacer planes para el día siguiente…y ellos esperan que sus padres no lo vean como una pérdida de tiempo, porque todos los niños son Momo.

Dejad  a los niños su imaginación, su felicidad y su nobleza, ellos decidirán en qué utilizar su tiempo, porque cada uno, es dueño del suyo.
Imágenes libres de derechos sacadas de aquí
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