Mensaje en una botella para mi suegra

La chimenea crepitaba con el último tronco que le había echado Miguel. En aquella apartada casita en medio del campo, las noches se tornaban frías aun acercándose el verano. Nos gustaba irnos de escapada allí, era nuestro refugio, un sitio acogedor y aislado, ideal para relajarse y meditar.

Miguel y yo hablábamos sobre nuestro futuro juntos, teníamos un buen proyecto en mente, habíamos trabajado mucho para conseguirlo, pero necesitábamos el apoyo y la cooperación de la madre de él.
Era una mujer inteligente, con experiencia en negocios, fría y con un buen criterio para las finanzas. La necesitábamos con nosotros, pero Miguel no sabía cómo abordar el tema con su madre, no quería que se sintiese presionada, al fin y al cabo, ella había decidido retirarse laboralmente para descansar hacía relativamente poco pero yo sabía que en el fondo, deseaba seguir inmersa en los negocios y, ¿que mejor que hacerlo con nosotros?. «Estaba deleitándome con un vino de Navarra cuando sonó el teléfono. Me pasó el inhalámbrico y me dijo: es mi madre. Dice que ha encontrado una botella con un mensaje tuyo»

Sonreí y le guiñé un ojo a Miguel, antes de irnos de escapada, estuvimos en su casa, y  sin que nadie se diera cuenta, le había dejado estratégicamente una botella de su vino favorito en la bodega a su madre, con un bono regalo de Turismodevino.com consistente en una visita a unas bodegas en Navarra , a las que no podría decir que no.
Todo estaba pensado, el mensaje decía así:

«Que el deleite de este vino, sea de los placeres más comunes de tus días.Yo brindo desde aquí, brindo contigo por la vida y por nosotros. Si quieres saber más sobre este vino que te he dejado, y sobre la visita a las bodegas, llámame y te explicaré todo»

Y así lo hice, le conté nuestro proyecto enólogo, un trabajo, un proyecto convertido en pasión del cual queríamos que participase y al que como era de esperar, no dijo que no.

A la vuelta de nuestra escapada, fuimos a verla, a contarle los detalles, a llevarle la información en persona y allí se encontraba ella, en el porche de la entrada, con unas copas de vino para brindar con nosotros y dar la salida a este gran proyecto juntos.

FIN
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