Los 7 pecados capitales: La Avaricia

Hoy jueves, #Sexoenjueves, y como tal, toca la tercera entrega de estos pecados capitales que me consta que os esta gustando.
¡Empezamos?

A partir de aquí, si sigues leyendo es porque eres mayor de 18 años y aceptas y eres consciente de que es un relato erótico y/o pornográfico.

3. La Avaricia

Hace referencia al exceso. Se refiere únicamente a la adquisición de riquezas, persona codiciosa.
En este relato, decidme si hay avaricia o todo lo contrario….

Relato:

-¿Por qué no probamos algo nuevo?
La voz de Luis sonó en la penumbra de la habitación, Lorena, somnolienta, abrió un ojo e intentó visualizarle.
-¿Nuevo?, ¿ a qué te refieres?
-Si..no se, que podíamos hacer algo nuevo…en la cama, ya sabes

Lorena se despejó ante la frase que Luis le acababa de soltar y se incorporó en la cama.
-¿Te refieres al sexo? ,porque no creo que me estés hablando de cambiar el edredón ¿no?
-Jajaj, no claro..me refiero al sexo.
-Y ¿que has pensado?
Luis al ver que Lorena estaba intrigada, dispuesta a escuchar, decidió contarle lo que había pensado, lo que le gustaría probar..
-Es que el otro día, por la noche, cuando me quedé un rato más viendo la tele,..pues empezó un reportaje de los locales estos donde las parejas van, y bueno, que hay intercambios…- la voz de Luis se perdió en la habitación.

Lorena estaba ojiplática, no sabía si estaba más asombrada por lo que Luis le estaba «proponiendo», o por el hecho de pensar que no le desagradaba la idea ,ya que un pequeño hormigueo le estaba invadiendo por tal proposición.

-Pero, a ver, no se, ¿a ti no te importaría verme con otro? es decir, que allí, se supone que se hace delante del otro ¿no? no se..- 
-No, de hecho creo que me pone muchísimo pensarlo-
-Ah- hubo un silencio, Lorena estaba valorando mentalmente si a ella, le pasaría lo mismo con el, si al verle con otra, no montaría en cólera, si no que se excitaría más. No era celosa, pero en este caso, no sabía cómo actuaría, ¿sería capaz de verle con otra? ¿y el?

-No se, es que lo vi y bueno, pensé que para hacer algo nuevo, podríamos probar, pero vamos, si tu quieres claro, no se.- Luis tampoco quería presionarla, no sabía ni cómo se había atrevido a proponérselo, pero le daba buenas vibraciones, parecía que Lorena estaba dispuesta, no había dicho que no…
-Ya ya, no se, a ver, Luis, ehh….- Lorena no sabía exactamente qué decir..no le parecía mal la idea, es decir, al proponérselo y seguir hablando de ello, imaginándose la situación, se había excitado, el corazón le latía fuerte, pero tampoco quería que Luis pensase que estaba deseosa ante la idea, por lo que quería reflejar cierta «normalidad» ante la propuesta.
-Pero, ¿por aquí hay algún local de esos?, vamos, yo no se, tampoco me he fijado o no se qué dicen en el letrero..
-Jajaja, hombre no creo que lo pongan a los 4 vientos que es un local liberal ¿no?, imagino que habrá que buscarlo por internet o algo.
-Ah claro, también es verdad- y una risa nerviosa se apoderó de ella.
En ese momento, sus cabezas volaron por segundos, Luis se imaginó a Lorena, con otro, mientras él les observaba y su excitación empezó a ser más que evidente. Por su parte, Lorena, estaba muy excitada también, una simple conversación y tenía ganas de coger a Luis y hacer el amor imaginándose en ese local.

Se miraron y atraídos como por un fuerte imán, empezaron a besarse y a tocarse. Lorena bajó la mano hasta el pene de Luis y ahí estaba para ella, preparado, duro, grande…lo deseó, estaba muy excitada. Ambos se quitaron la ropa rápidamente y empezaron a besarse apasionadamente por todo el cuerpo. Lorena se puso encima de él y se dio la vuelta, quedando su sexo a la altura perfecta para que Luis pudiera lamerla y tocarla. Lorena, se introdujo el pene de Luis en la boca y empezó a masturbarle.
Ambos estaban muy excitados, cada uno estaba pensando en ese encuentro. Con el corazón a mil, Luis lamió el clítoris de Lorena, lo tenía para el, a su antojo mientras ella de daba placer a la vez, esa manera de darse placer mutuamente era una de sus posturas favoritas.
Cogió a Lorena de las caderas y se acercó más a ella, empezó a jugar con su clítoris, ese que ya estaba grande, excitado por el y para el. A su vez le introdujo los dedos y Lorena acompañaba el movimiento mientras «saboreaba» el pene de Luis.

Y así llegaron al orgasmo…
Aquella noche, durmieron desnudos y abrazados.
Al día siguiente se levantaron sin hablar del tema, pero cada uno con la imaginación a mil. Durante el resto del día, cada uno por su cuenta,  buscaron por internet locales de este tipo para saber más, condiciones, y poder aclarar las dudas que pudiesen tener..

Fue fácil, con solo poner locales de intercambio de parejas, ya aparecían un montón de locales, de consultas, y de resultados en el buscador.
Lorena lo miraba, leía experiencias de otros «usuarios», comentarios, recomendaciones y observaba las fotografías de aquellos locales y se imaginaba allí, con Luis..

La semana pasó rápido, Luis y ella, querían hacerlo, habían estado mirando juntos un local el cual ambos coincidieron en la búsqueda  y se habían decidido por él. Estaba decidido, el sábado irían, aunque ponía que estaba abierto todos los días, por el tema de los niños, era el sábado cuando podrían dejarlos a dormir en casa de unos amigos.
Durante esa semana,  se miraban con complicidad y sonreían, estaban seguros de hacerlo.

Y por fin llegó el día, Lorena y Luis se prepararon, y salieron hacia aquel local, no estaba muy lejos, la capital en coche era bastante accesible, por lo que el trayecto apenas duró 20 minutos, en los cuales apenas hablaron.
Aparcaron en un parking no muy lejos y salieron caminando hacia la dirección que ponía en internet. Y al fondo lo vieron, lo reconocieron por el nombre, tenía una fachada bastante discreta, de color negro y burdeos y con unos focos alumbrando el rótulo.
Llegaron a la puerta, se miraron, sonrieron y entraron. Había como un pequeño hall, oscuro, con un hombre grande, trajeado y con un pinganillo en el oído. Les dio las buenas noches y les señaló una ventana en la cual había una chica. Allí pagaron la entrada que daba derecho a unas consumiciones y les preguntó si conocían las normas.
Lorena y Luis se miraron y volvieron a mirar a la chica,
-Eh, creemos que si, pero bueno, no está mal que nos informes.
-Ok, ante todo respeto, si queréis participar con el resto, deberéis poner suavemente una mano sobre la espalda de la persona, si os la rechaza, no insistiréis mas. Os aconsejo que tengáis alguna palabra clave por si alguno de los dos no quiera seguir, o no esté agusto, sepa cuándo parar. Os damos una llave de una taquilla, está en los vestuarios, tenéis ducha y toalla. Podéis solo observar  si lo queréis, pero ante todo con mucho respeto por el resto. Disponéis de salas, camas, butacas y un jacuzzi al fondo donde la única norma es no eyacular dentro por cuestiones de higiene lógicas, ok?

Lorena y Luis asentían a todo lo que aquella chica les estaba diciendo, les dio la llave de la taquilla y el hombre trajeado les abrió la puerta al local.
Lo primero que vieron fue una barra en la que habían algunas parejas hablando, y una película porno en las televisiones. 
Entraron con la sensación de tener un letrero luminoso en la cara de novatos pero la verdad es que nadie se percató de su entrada.
Se sentaron en la barra y pidieron una copa. Se fijaron en el local, la iluminación era escasa, muchas velas, pocas lámparas. Como ya sabían que había salas con camas y por internet vieron además, que también disponían de un jacuzzi al fondo ese del que ya les habían informado en la entrada además, cogieron la copa y decidieron dar un paseo por el local. A ambos lados en las habitaciones había varias parejas, tríos, que daban rienda suelta a la pasión, Lorena tuvo la sensación que había más manos por cabezas, de las que naturalmente debiera haber. Un hombre penetraba a una mujer por detrás mientras esta le daba placer a otro y éste a su vez chupaba los pechos a otra mientras ésta misma se masturbaba.
-Esto es una verdadera cadena humana- dijo Lorena a Luis mientras seguían avanzando.
Llegaron a otra habitación donde había unos ojos de buey y se asomaron a mirar por ellos. Vieron dos mujeres, no muy mayores besándose y tocándose y otros dos hombres sentados en el borde de la cama masturbándose mientras las miraban.

-¿Serán sus parejas?- se preguntó Lorena.

Ambos tenían una sensación de curiosidad por el sitio, pero no sabían exactamente si lo que veían les excitaba o no.
Llegaron al fondo del local, allí donde se encontraba el jacuzzi. No había nadie.
-¿Quieres probar el agua?- le dijo Luis a Lorena con una sonrisa de lado.
-Bueno, ya que estamos aquí, algo habrá que probar ¿no?

Lorena y Luis se quitaron la ropa y totalmente desnudos de metieron en el jacuzzi, el agua estaba perfecta de temperatura, y las burbujas ayudaban a relajarse.
Se abrazaron y se besaron.
-¿Estás bien?, ¿cómoda?-
-Si, un poco asombrada, no se, quizás es por la novedad, no se, ¿y tu?
-Bien, como tu yo creo- dijo Luis mirando alrededor.
-¿Sabes? hay un chorrito de esas burbujas, que me está dando en un sitio «clave»-dijo Lorena pegando sus pechos al cuerpo desnudo de Luis.
-Ah si….?

Luis se dió cuenta que había entrado alguien en la habitación, pero que se había quedado discretamente en una esquina observándoles.



-Tenemos compañía- le susurró al oido mientras con sus manos la cogía de las caderas poniéndole a orcajadas sobre el.
-Mmm, ¿si?- Lorena notaba el pene de Luis sobre su pubis, el hecho de estar desnuda, con el, en un jacuzzi, con esas burbujas, y sabiendo que los estaban observando estaba haciendo subir la temperatura.
 Lorena miró a Luis, y le susurró al oido:
-Fóllame…


Luis automáticamente la levantó cogió su pene y la penetró con fuerza, Lorena arqueó la espalda y Luis aprovechó la tocarle los pechos y chuparle los pezones.
Lorena se movía ritmicamente, notaba a Luis dentro, el ambiente del agua la excitaba muchísimo.
Abrió los ojos y delante de ella, había un hombre, de su edad aproximadamente, que se acercaba despacio, se metió en el jacuzzi y la tocó el hombro.
Luis la miró a los ojos, esperando ver su reacción y Lorena sutilmente le apartó la mano y siguió moviéndose arriba y abajo, moviendo las caderas para introducir el pene de Luis lo más profundo posible.

Luis la cogió en volandas, se levantó y la tumbó sobre el borde del jacuzzi, le separó las piernas y empezó a penetrarla de manera que el viese como su pene entraba y salía de ella.
Lorena estaba muy excitada, miraba a su alrededor y veía hombre y mujeres observándoles mientras se masturbaban, o se besaban entre ellos. Había otra pareja cerca de ellos, que parecían imitarles, pero con la diferencia de que a ella otro hombre además, la besaba por el cuello  y la tocaba ritmicamente el clítoris.
Esa escena hizo que se excitara mucho más, se chupó los dedos y empezó a frotarse el clítoris, rápido, movimientos circulares, mientras observaba a esta pareja convertida en trío y sintiendo a Luis duro dentro de ella.
No se dió cuenta que alguien le había tocado de nuevo el hombro, y de repente, sintió como una mano se deslizaba por su estómago subiendo hacia sus pechos y los cogía con fuerza. Miró a Luis y vió como éste la miraba para ver su reacción. Lorena se lo quedó mirando fijamente a los ojos y no apartó la mano de aquel extraño. 
Las manos se duplicaron, le tocaban los pechos, las caderas, el estómago, el culo, los observaban y ellos seguían mirándose a los ojos, soltando gemidos, con la complicidad de una pareja. 
Sabían, en ese momento se habían dado cuenta, que eran el uno del otro, solo para ellos, el resto era solo placer, no había sentimiento, por lo que se dejaron llevar.
Lorena llegó rápidamente al orgasmo seguido del de Luis, pero no por ello las manos dejaron de tocarla, de hecho parecía que buscaban hueco para penetrarla.
Luis se apartó un poco para observar como Lorena era abordada por todas esas manos, de hombres y mujeres, que la tocaban, la acariciaban y la besaban por todos lados.
Se dio cuenta que aquella escena había provocado que estuviera otra vez preparado, su pene se volvía a poner duro, la excitación crecía por segundos, y parece ser que otra mujer se dio cuenta de ello y fue hacia el, le sentó en uno de las butacas que había alrededor del jacuzzi y cogiéndole sensualmente el pene, se lo acercó a sus pechos y empezó a masturbarle con ellos, Lorena seguía gimiendo al lado del jacuzzi, Luis la miraba, era preciosa, su cuerpo desnudo, aquellas manos tocándola, penetrándola. Lorena también le miraba, le gustaba como la miraba, con esa mirada de deseo mientras aquella desconocida le hacía una cubana.
Y así estuvieron durante largo rato, gozando juntos y por separado, con distintas posturas,y distintas personas. Convirtieron ese local en habitual.

FIN
Este festival, de mano de Motherkiller será así: (mayores de 18 años)
Los jueves nos expresaremos sexualmente en este carnaval al que todas (y todos), seáis o no mamás o papás, estáis invitados. 
Para participar, no tenéis más que enlazar el link de vuestra propuesta aquí, poniendo el nombre que queréis que figure. También podéis enviar una mención a @mother_killer con la etiqueta #SexoenJueves o a info@motherkiller.com si no tenéis cuenta de Twitter LOS JUEVES ANTES DE LAS 24:00H.
 




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