Lily Cup de Intimina, porque hay vida más allá de los tampones

Tuve mi primera menstruación con 11 años, me acuerdo del día perfectamente. Empecé con compresas, todavía me acuerdo de la primera que usé, de farmacia, no diré la marca pero es muy conocida. Un paquete que guardaba mi madre para el “estreno” y que jamás de los jamases volví a usar. Tuve la sensación de haber rejuvenecido 11 años y haber vuelto al pañal, ¡que incómodo!. Después empiezas a descubrir los tampones, te lo venden como la liberación de la mujer: “puedes bañarte en el mar y la piscina” “nadie se dará cuenta que lo llevas”.

Piensas: ” ¡que guay!” y te atreves a ponerte uno. Y lo vuelves a intentar porque el primero te lo has puesto mal y al sentarte has visto las estrellas. Y te pones otro, y aquello que no cuaja y te encuentras en la piscina con tus ganas de bañarte y que aquello no se coloca en su sitio, y cada vez más nerviosa. Al final desistes…ya lo volverás a intentar más adelante.

¿Por qué me gustaban los tampones? pues porque creo que con mi experiencia con la primera compresa, les cogí “gato” y nunca me terminé de sentirme cómoda con ellas, aunque las utilicé durante mucho tiempo en combinación con los tampones a modo de “seguro” ya que con mi endometrosis, las reglas eran muy abundantes y debía ponerme un tampón ultra más una compresa super-mega-absorbente y aun así con miedo de calar el pantalón y yendo cada 2 horas a cambiarme.

Reconozco que la píldora y posterior operación de la enfermedad, más los embarazos y partos han conseguido pausar el problema, pero todo tiene sus efectos secundarios, y uno de ellos fue un suelo pélvico débil, muy débil llegando a tener que acudir por prescripción médica a rehabilitación del suelo pélvico en la Seguridad Social.

Si, los ejercicios de Kegel y bolas chinas que había utilizado hasta entonces no me han ayudado mucho a fortalecerlo la verdad, y así entre tú y yo, ahora que no nos lee nadie: el tampón se me caía si tenía una menstruación moderada. Imaginaos la incomodez de aquello.

Lily Cup de Intimina

lily cup

Total que empieza a aparecer por internet y todas las redes sociales en las que estás, las copas menstruales.

“Eso fijo que se me cae…”

Si, lo dije, lo pensé y lo he mantenido hasta que he tenido la oportunidad de probar una, la Lily Cup de Intimina.

Con más miedo que vergüenza he probado la Lily Cup Compact y debo confesar, que ha sido más positivo de lo que esperaba.

Me enviaron la Lily Cup Compact tamaño B, es decir, para mujeres que ya han dado a luz y/o posean un suelo pélvico débil ( ¡pleno!).

lily cup compact

 

Uno de mis miedos, además del que se cayera, era en el momento de vaciarla en un sitio público o en el trabajo, ¿cómo hacerlo?.

Pues bien, descubres que puedes llevarla sin vaciar hasta 12 horas, y si por algún casual tienes que vaciarla en uno de los sitios complicados que he mencionado antes, tan solo deberás limpiarla con una toallita o con papel higiénico, mientras que tengas las manos limpias, no hay mayor problema.

Lo primero, antes de utilizarla será hervirla durante el tiempo que te especifica en las instrucciones y luego ya, tan solo deberás ponerla en la posición que te explican para ponértela como si fuera un tampón. lily cup

Tiene que hacer vacío y es por eso por lo que no se cae, ahí está el truco. Ponértela es sencillo, es como cuando te pones por primera vez un tampón, misma tensión, pero luego ves que no es para tanto y es más sencillo de lo que parece. Aquello que se abre y notas el vacío, tiras un poco hacia abajo, no baja, perfecto, ya está. Ala,…ancha es Castilla.

Primer vaciado

Siempre he pensado que tengo un flujo moderado, no abundante como cuando tenía endometrosis, pero tampoco ligero por lo que pensé que sacar la copa y vaciarla sería cuanto menos una matanza de cerdos. Si, suena a exagerado lo sé, pero lo pensé.

Pues bien, lo primero lavarse las manos y después quitar el vacío de la copa y es tan sencillo como apretar un poco la base de la copa y tirar hacia fuera, cuando notes que ya está casi fuera, inclina un poco la copa y asómbrate al ver que no se derrama ni has sangrado tanto como te imaginabas que hacías.

Como decía antes, si estás en casa, después de vaciar la copa en el inodoro, lava la copa con agua y jabón neutro antes de volver a ponértela, y si por lo que sea, te urge vaciarla fuera de casa, puedes limpiarla con una toallita o papel higiénico e incluso si llevas una botellita de agua en el bolso, puedes utilizarla para limpiarla en vez del agua y jabón.

Conclusiones

Me ha gustado muchísimo la copa menstrual de Lily Cup de Intimina, creo que ésto sí que es una liberación. Dejo de consumir toneladas y toneladas de plástico y de acumular residuos que contaminan nuestro planeta. Me siento cómoda con la copa, no se me cae, es limpia, no tengo que estar cada 4-6 horas cambiándome, no huele y no hay cordoncitos incómodos…

¿La voy a seguir utilizando a partir de ahora? Si

¿La recomiendo a mujeres con suelo pélvico débil? Si

Seguro que tú has compartido algún miedo que he mencionado antes, ¿lo compartes conmigo?

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12 thoughts on “Lily Cup de Intimina, porque hay vida más allá de los tampones

  1. Me identifico con la matanza! Jajjajajaa
    Aguanta 12 h? Y no sientes eso de….. el tampon ya está cargado y me voy a manchar en cualquier momento? O puede moverse y pensar q mueres al momento de lo inoportuno? Ay ay !!!
    Me da un poco de reparo. … pero puede q la pruebe. No me mandan una de prueba??? Digo…. la marca ? no tu ?

    1. Ja ja ja ja es que yo creo que lo de la matanza lo pensamos todas.
      No la notas cargada,no notas nada. De hecho el primer día por practicar y por ver si rebosaba (ingenua de mi) me la vaciada cada 4-6 horas y nada! Superior bien y sangra menos de lo que te piensas.
      Venga va! Anímate!

      1. Me tientas!!! y eso viene por tamaño?
        Esta noche sueño con poner y quitar jejejejejeje
        Se compra en Farmacia?¿??
        Precio aproximadamente?
        Con una es suficiente?¿=?
        Ay dios! cuestionario a tope!

        1. Las he visto en farmacias pero también la tienes en su web. Precio: unos 30€. Con una es suficiente. Tamaño, para ti la B que ya has dado a luz y dependiendo del flujo puedes usar la Lily Cup normal o la compact si el flujo es ligero a moderado.
          🙂

  2. Yo la compré cuando mi hijo cumplió un año porque, como a ti, los tampones se me salían del asunto LITERALMENENTE. Estaba deseando probarla pero la regla nunca llegó… 8 meses después de esa compra nació mi segundo hijo. Ahí la tengo, para probarla cuando la regla vuelva a mi. Espero estar tan encantada como tu! 😉 Saludos

    1. Y que desagradable esa sensación de que se va saliendo y empieza a molestar, y a doler y lo peor cuando te pilla fuera de casa, que tienes que buscar algún lado para solucionar ese problemilla…uff.. nunca más! Ya verás que cuando puedas probar la copa vas a quedar más que encantada, yo lo estoy y era bastante reticente a usarla por mis miedos..
      ¡Ya me contarás! Un abrazo!

    2. A mí una vez me “desapareció” uno, debió de salirseme también al ir al baño y encima yo que pensaba que esas cosas no podían pasar lo estuve buscando “por todas partes” … Madre mía, que recuerdos… Jajajajajaja. Ahora me río, pero la verdad es que en su momento lo pase mal…

  3. Me daba un asco tremendo hace años y desde que recuperé la regla tras el parto no he usado otra cosa. Súper práctica, y yo que soy de flujo escaso me la cambio cada 13 horas por no sobrepasar el límite del fabricante, porque si fuera por el contenido yo creo que no la llenaría ni en 2-3 días. Se la recomiendo a todo el mundo, aunque entiendo las reticencias iniciales, porque yo también las tuve.

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