La importancia de la higiene bucodental

Si alguno no lo sabía, trabajo en el sector dental, y todos los días oigo conceptos como implantes, prótesis, endodoncias, caries, extracciones.. y me parece que dentro de lo que cabe en una persona relativamente mayor, se puede considerar “normal” tener que estar hablando de rehabilitación completa de la boca, pero ¿y cuando es una persona joven? y joven hablo de entre 30 a 50 años, que necesitan más de 2-3 implantes en cada arcada.

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Está claro, que enfermedades como la periodontitis ( piorrea ), siguen estando presentes, hay veces que realmente son por dejadez en la higiene dental ( empieza como una gingivitis)  y otras  puede agravarse por la influencia de la herencia genética .

Todavía me choca que la gente no se lave los dientes después de cada comida, o que vayan a la consulta con una capa de sarro digna de estudio y digan y aseguren que no necesitan ninguna limpieza.

Veces que cuando conseguimos quitar ese sarro, el paciente diga que le hemos roto el diente. No señor, le hemos quitado el sarro que tenía la misma dureza que sus dientes.

Pacientes con fobias al dentista, que no pueden apenas ni entrar, que preguntan si es posible dormirles completamente para tratarles, pacientes extremos en los que se les plantea la sedación consciente.
Pero dejando a un lado estos paciente con odontofobia, al resto hay  que mostrarles que hoy en día el concepto de dolor en la consulta del dentista ya no es lo que era.
Pacientes, que nerviosos por experiencias “malas” en otros lados , acuden por necesidad y no por prevención, teniendo el dentista que abordar una tratamiento drástico pudiendo haberse solucionado más sencillamente y con un coste, por qué no decirlo, mucho más inferior.

¿Qué pasa con los niños y las visitas al dentista?
En el caso de los niños, las consultas suelen llenarse (excluyendo la ortodoncia)  de caries que acaban en pulpoctomías, y en el peor de los casos, en extracciones prematuras de dientes temporales, teniendo que poner un mantenedor de espacio para no interferir el hueco para el diente definitivo.

Los niños si no han acudido nunca a clínica antes, no tienen por qué tener miedo del dentista.
¿ Por qué deberían tenerlo?, no lo conocen, no tienen referencias malas, otra cosa es que se les meta ese miedo en el cuerpo con frases como:
“Si no te lavas los dientes, se te van a picar todos y luego el dentista te va a hacer daño porque te los tendrán que quitar…”
“Como tengamos que ir al dentista verás tu el daño que te va a hacer…”

Algunas recomendaciones:

  • No se le debe prometer al niño que no le va a doler, porque ya se está creando cierta predisposición a que al mínimo contacto se autogestione ante ello. Es mejor no comentar nada sobre ello.
  • No hay que hacer comentarios negativos delante del niño sobre el dentista y su práctica.
  • Por supuesto, la visita al dentista no puede tratarse como castigo o amenaza.
  • Lograr el hábito de higiene dental desde muy pequeños, esto es imprescindible para que el día de mañana tengan una buena salud bucodental.
  • Lavarse los dientes después de cada comida unos 2-3 minutos, y aprender a usar el hilo dental.
  • Los cepillos deben de ser suaves-medios y yo recomiendo que al  principio, usen manuales, más adelante cuando sepan hacer los movimientos de limpieza correctamente, pueden utilizar los eléctricos.
  • Si el niño/a desayuna o come fuera de casa, se podría plantear un neceser con el cepillo y la pasta de dientes y hablar con el centro para permitir la higiene dental.
  • Si se sale fuera a comer, un cepillo de bolso es ideal para estas ocasiones.

Una vez en la consulta del dentista, es bueno que el niño pase solo al gabinete por varios motivos:

  •  Hará sentirse mayor, ya que va él solo.
  •  Si el familiar está en el gabinete con el, un simple gesto que se nos escape y el niño lo vea, puede provocar el caos y el miedo a que el dentista le toque.
  •  Se crea cierta confianza entre paciente y doctor.

La consulta de prevención al dentista es muy importante realizarla cuando el niño tenga todos los dientes de leche o si se observa alguna anomalía antes. Generalmente suelen hacer su primera visita sobre los 4-5 años.
En ésta consulta, el odontólogo le observará los dientes y muelas, puede hacerle alguna panorámica para ver la evolución de los dientes definitivos y según el caso, puede hacer alguna limpieza y fluorización.
TODO ELLO INDOLORO

Las consultas deben de ser periódicas, que el niño conozca a su dentista, que vea que no hay que tener miedo, y repito, si no se le hace ningún comentario amenazante con la práctica del médico, no tienen por qué cogerles miedo a los doctores.
Puede ser que algún niño ante lo nuevo, lo desconocido, esté algo reticente, pero la normalidad de la visita, y el carisma del dentista logran que el niño se siente en el sillón sin problema ninguno.

Hoy en día, los gabinetes de las mayorías de dentistas, disponen de televisores donde a parte de mostrar las radiografías del paciente, si la clínica quiere, pueden conectarse como televisor normal y poner dibujos animados al niño, o la serie que le guste para mantenerlo entretenido si es un tratamiento largo o invasivo.

En definitiva, al igual que nos hacemos analíticas para saber cómo estamos, al dentista debemos acudir igual, una revisión y una limpieza al año, nos puede evitar problemas futuros y mucho más caros.

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